Oración
El obispo Caggiano habló recientemente ante una comunidad en una parroquia vecina cuando centró su reflexión en la oración. Preguntó a los presentes:
“¿Cuál es mi relación con el Señor? ¿Rezo oraciones, o realmente oro? ¿Percibo su presencia en mi vida? ¿Y puede esa relación profundizarse?”
Las tarjetas a continuación ofrecen sugerencias prácticas para ayudar a su familia a construir una vida de oración y desarrollar una relación cada vez más profunda con Jesús.

Orar con frecuencia
Para animar a sus hijos a entrar en un verdadero espíritu de oración, invítelos a orar libremente y sin reservas, no solo en momentos establecidos como antes de dormir o antes de comer. La oración es un espacio para hacer preguntas a Dios, pedir su guía y ayuda, darle gracias, alabarlo y expresarle amor.
Orar con propósito
Su familia puede usar una pequeña pizarra en el baño, dormitorio o cocina para escribir sus oraciones del día o de la semana. También pueden usar un libro de peticiones en un lugar común, o un frasco de oración donde cada miembro de la familia pueda depositar sus intenciones cuando lo necesite.
Una conversación abierta
Como señaló el obispo Frank: ¿decimos oraciones o realmente oramos? Orar significa hablar con Dios. Todos los temas tienen lugar en la oración: esperanzas, sueños, preocupaciones, ansiedades y la necesidad de dirección. Y como en toda conversación, no olviden escuchar. Una pista útil: escuchar requiere silencio.
Sagrada Escritura
Su familia puede usar la Sagrada Escritura para fomentar la reflexión, profundizar su vida de oración y familiarizarse más con la Biblia. Pueden leer las lecturas diarias de la Misa usando la Biblia, las lecturas diarias en línea o una aplicación bíblica favorita.
Mirar y Escuchar
Busquen y escuchen las respuestas. Una señal de Dios puede ser desde un pensamiento suave hasta algo profundamente claro. Cuando aquietamos la mente, Dios puede hablarnos durante la oración. También puede darnos orientación en cualquier momento del día o de la semana.
Diario de Oración
Escribir una pregunta, un pensamiento o una reflexión profunda puede crear una historia significativa del diálogo con Dios. Con el tiempo, pueden aparecer temas que revelan propósito y dirección. Un diario de oración puede ser escrito a mano o digital.
Cumpleaños
En el próximo cumpleaños de su hijo, pueden comenzar una nueva tradición: que cada miembro de la familia complete la frase:
“Doy gracias a Dios por ti, especialmente porque ____.”
Pueden guardar las respuestas en un frasco con el nombre del niño, como un recordatorio de lo especial que es para ustedes y para Dios.
Orar juntos en familia
La oración familiar une a la familia y orienta el corazón y la mente hacia Dios. Al orar juntos, reflejamos la comunión entre los miembros de la familia y participamos en la vida divina de la Trinidad. Puede incluir oraciones tradicionales como el Padrenuestro o el Avemaría, junto con oraciones espontáneas.
Desarrollar una rutina de oración
Crear una rutina de oración ayuda a la familia a profundizar su relación con Dios. Elijan un lugar y una hora del día, comiencen con sesiones breves, usen apoyos como libros de oración, devocionarios o aplicaciones, y hablen con Dios con honestidad. La meta es cultivar un hábito que los acerque a Él.
Visio Divina en casa
Visio Divina, que significa “visión divina”, es una forma de oración que utiliza imágenes sagradas u obras de arte. Para practicarla en casa, su familia puede:
1. Buscar un espacio tranquilo y cómodo, sin distracciones.
2. Elegir una imagen u obra de arte que los acerque a Dios.
3. Mirar con calma, dejando que los ojos descansen en colores, formas y detalles.
4. Reflexionar sobre lo que la imagen despierta: emociones, pensamientos o recuerdos.
5. Compartir cualquier intuición espiritual o mensaje que la imagen pueda comunicar.
6. Pasar de la observación a la meditación silenciosa.
7. Entrar en diálogo con Dios y entre ustedes, ofreciendo pensamientos, sentimientos e intenciones.
Tipos de oración
Existen varias formas de oración comúnmente practicadas por los católicos:
Adoración reconoce y alaba la grandeza de Dios.
Petición presenta humildemente nuestras necesidades ante Dios.
Intercesión pide por las necesidades de otras personas.
Acción de gracias expresa gratitud por las bendiciones y dones recibidos.
Contrición manifiesta arrepentimiento por nuestros pecados.
Meditación reflexiona sobre la Escritura, un texto espiritual o la presencia de Dios.
Contemplación es una oración de presencia silenciosa y profunda unión con Dios.
La oración no se limita a estas categorías; cada persona puede tener su propia manera de entrar en comunión con Dios.
Oraciones tradicionales para niños
Estas oraciones ayudan a los niños a formar una base sencilla y memorizable de oración:
1. La Señal de la Cruz
2. El Padrenuestro
3. El Avemaría
4. El Gloria
5. Oración al Ángel de la Guarda
6. Acto de Contrición
Estas oraciones son un buen punto de partida para que los niños conozcan y practiquen la fe católica.